La Villa Winter

La presunta casa de vacaciones de un general alemán, como la denominan algunas guías turísticas se exhibe masiva e impresionante a la vez, con dos plantas en parte enclavadas en una ladera y una torre en dirección noreste, cuya función, a pesar de especulaciones, no se ha podido aclarar hasta la fecha.

Ya desde fuera se hace notar el esfuerzo enorme con el que se levantó esta casa. Grandes arcos de medio punto, barandillas de madera elaboradas con mucho esmero y numerosos detalles en el interior, que dispone de un generoso patio, reflejan una voluntad creativa que debía de estar guiada por una gran meta.

Don Gustavo, como Gustav Winter era conocido entre los lugareños, debió de disponer de grandes recursos financieros y mucho capital humano para llevar a cabo su visión. Se cuenta que obreros lugareños tenían que trabajar en la obra manteniendo máxima discreción y estaban obligados a abandonar la zona al anochecer. La totalidad de la Península de Jandía fue declarada zona restringida. Y no solo había lugareños trabajando ahí, presumiblemente también colaboraban en la obra alemanes trasladados a Fuerteventura. En ese contexto el misterioso cementerio situado en la playa ofrece motivos para las especulaciones más fantásticas.

La torre de la Villa se emplearía, al parecer, como punto de orientación para submarinos o aviones que se dirigían al cercano campo de aviación en Punta Jandía. ¿Para qué serviría la construcción de dicha Villa situada en medio de un páramo de tierras infértiles y enfrente de una de las playas más extensas de las Islas Canarias?

Al tener en cuenta el origen volcánico de la zona surge la suposición de la existencia de un sistema de cuevas subterráneas. De esa manera, cabría la posibilidad de que Winter mandara construir la Villa, que podría haber sido levantada en otro lugar, sobre una gruta ya existente. Al parecer existiría una conexión subterránea al mar, lo que es dudoso, ya que los que conocen esa costa saben que, tanto en Cofete como en sus alrededores, la pendiente no es demasiado pronunciada.

Sin embargo, la idea en relación a los tubos de lava no parece tan descabellada si se tiene en cuenta que en la Isla de Tenerife están ubicadas las Cuevas del Viento, que conforman el sistema de tubos de lava más grande del mundo, y en Lanzarote las Cuevas o Jameos del Agua, extensas cuevas volcánicas. Además, en la Isla de Fuerteventura también se hallan pequeñas cuevas, esparcidas por el territorio majorero, las que incluso llegaron a levantar las sospechas de que estaban relacionadas con las actividades de Winter (por ejemplo, las Cuevas de Ajuy).

A la torre de la Villa Winter solo se puede acceder desde las dos plantas de arriba, precisamente solo desde aquel entrepiso que posee unas ventanas pequeñas de forma rectangular. En este piso se encuentra además una enorme caja de fusibles, cuyas dimensiones hacen sospechar que la torre disponía, o todavía dispone, de unos aparatos que demandaban una alta cantidad de electricidad.

En el interior del patio de la Villa y sus alrededores se hallan numerosos detalles como, por ejemplo, la cabeza tallada en madera de un cocodrilo convertida en gárgola o las puertas características con el emblema de Winter. Se trata de una “W” minuciosamente incorporada, que tiende más a evocar las entradas misteriosas de un palacio encantado que una casa de un ingeniero alemán.

En el sótano de la Villa solo se puede acceder a ciertas partes. Por una escalera y pasando al lado de las puertas cerradas del sótano de la torre, se llega a una especie de cocina. Ésta cuenta con una despensa, un montaplatos, un fregadero, algunas encimeras y un horno y desde ahí salen otras puertas, algunas de ellas cerradas o cegadas.

En la parte occidental de la Villa se encuentran otros accesos a la parte inaccesible del sótano. Mediante un orificio diminuto se puede ir apreciando un pasadizo largo con varias puertas en la ladera derecha. Otra ventana está completamente cerrada y tapada y tras ella se halla un pasadizo sin puertas ni ventanas. La función de este último pasadizo no se conoce. Las dependencias del sótano están conectadas a través de un pasillo alargado, el acceso a las dependencias es posible, pero están vacías.

En el patio de la Villa se encuentra una antigua vagoneta, castigada por la intemperie y erosión. Esto deja entrever el porqué de las relaciones entre la Villa y las especulaciones sobre ella, ya que dicha antigua vagoneta es de la casa Krupp. Un raíl situado a unos 200 metros de la Villa, con un trazado en dirección al macizo, junto con otros raíles encontrados en las inmediaciones, dan testimonio de una intensa actividad minera …

El libro WINTER – EL MITO – La verdad sobre el ingeniero alemán Gustav Oskar Winter pronto estará disponible en sus ediciones respectivas en español, alemán e inglés. Ilustrado con una gran cantidad de figuras, mapas y fotografías desvelará el secreto de la leyenda sobre Gustav Winter en Fuerteventura …